Un estudio del Instituto Interamericano de Derechos Humanos, a través de su Centro de Asesoría y Promoción Electoral, revela que la abstención electoral en República Dominicana ha alcanzado niveles históricos. En las elecciones generales de mayo de 2024, la abstención fue del 45.6%, superando los promedios históricos de entre 25% y 40%.

El informe destaca que la abstención entre los dominicanos en el exterior llegó al 81%, lo que representa un grave problema de participación. Este fenómeno se atribuye a obstáculos logísticos, dificultades para conectar con la oferta partidaria y barreras psicológicas asociadas a la migración.

El estudio también señala que la abstención no se debe a desinterés, sino a una forma de protesta consciente. A pesar de que el 74% de la población respalda la democracia como sistema ideal, existe un fuerte rechazo hacia la clase política y los partidos.

Para revertir esta tendencia, se propone la modernización del voto en el exterior mediante modalidades postales o digitales, y mejorar la accesibilidad en los recintos de votación. La respuesta al abstencionismo debe ser política, buscando socializar la democracia y devolver a los ciudadanos la certeza de que su voto tiene un impacto real.