El segundo mayor ataque ucraniano con drones desde el inicio de la guerra ha provocado un incendio en una refinería de Yaroslavl, Rusia, hiriendo a cuatro personas. El gobernador Mijaíl Yevráyev informó que los fragmentos del dron alcanzaron los depósitos de la refinería, causando daños adicionales en viviendas y automóviles. El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, reivindicó el ataque, señalando que busca limitar los ingresos de Rusia por exportaciones de petróleo.

Las defensas antiaéreas rusas derribaron 93 drones en la región de Yaroslavl, y el Ministerio de Defensa de Rusia reportó el derribo de 605 drones ucranianos en varias regiones. Además, Ucrania intentó atacar el centro logístico de Wildberries en Tver, siendo este el segundo intento en tres días. El presidente ruso, Vladímir Putin, ha ordenado la creación de un servicio de defensa de la retaguardia tras recientes ataques en territorio ruso.