El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, negó que existan conversaciones en curso con Irán y sugirió la posibilidad de convertir el estrecho de Ormuz en territorio estadounidense. A pesar de la disminución de hostilidades tras los bombardeos israeloestadounidenses y las represalias iraníes, la región sigue en tensión tras casi seis meses de conflicto.
Emiratos Árabes Unidos emitió una alerta por amenazas de misiles desde Irán, mientras que Trump reafirmó que no hay diálogo previsto con Teherán. El principal negociador iraní, Mohamad Baqer Qalibaf, condicionó la apertura del estrecho al cumplimiento de compromisos por parte de Washington.
El conflicto ha elevado los precios en EE.UU. antes de las elecciones de medio mandato, y cualquier reanudación de hostilidades podría complicarse por las mermadas reservas de misiles estadounidenses. Catar, mediador en el conflicto, señaló que un acuerdo entre Irán y Omán sobre Ormuz podría facilitar la reanudación de negociaciones para poner fin a la guerra.




