La administración de Donald Trump ha intensificado sus esfuerzos para combatir el 'turismo de parto', una práctica en la que mujeres extranjeras viajan a Estados Unidos para dar a luz y asegurar la ciudadanía estadounidense para sus hijos. Esta medida ha generado un mayor escrutinio migratorio en la frontera con México, afectando especialmente a mujeres mexicanas que cruzan con visa de turista para dar a luz.

Las nuevas disposiciones incluyen órdenes ejecutivas emitidas por Trump que buscan restringir la ciudadanía por nacimiento, a pesar de que la Corte Suprema había frenado previamente un intento similar. Según el antropólogo Víctor Clark Alfaro, estas medidas resultan en controles más estrictos en puertos de entrada y consulados estadounidenses para mujeres embarazadas.

El impacto de estas medidas es significativo en ciudades fronterizas como Tijuana, donde muchas familias tienen miembros nacidos a ambos lados de la frontera. Además, se ha reportado la cancelación de visas para padres cuyos hijos nacieron en Estados Unidos tras ingresar con visas de turista.

El presidente del Baja Health Cluster en Tijuana, Jesús Fabián R. Walters Arballo, expresó su preocupación por las posibles consecuencias sanitarias de estos controles más estrictos. A su vez, el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, anunció la creación de un grupo de trabajo para investigar y actuar contra las redes que facilitan el turismo de nacimiento.