Liangie Ramírez Reyes, una niña de 11 años, perdió la vida tras un accidente en un juego mecánico durante las fiestas patronales de Hato Mayor del Rey. El incidente ha generado cuestionamientos sobre la supervisión y autorización de estos parques de diversión por parte de las autoridades locales. Los padres de la menor han iniciado acciones legales contra Simón María Estévez Ramos, propietario de la empresa Estévez Park, responsable de los juegos mecánicos involucrados en el accidente.
El abogado de la familia, José Luis Rivera, ha señalado que el caso se agrava debido al fallecimiento de la niña, y se presentarán cargos adicionales bajo el Código Penal. La Alcaldía de Hato Mayor y el Comité Organizador de las Fiestas Patronales suspendieron las actividades del fin de semana como muestra de respeto. La regidora Rosa María Salas ha criticado la falta de supervisión y exige explicaciones sobre el proceso de autorización de los juegos.
El accidente ha puesto en evidencia la necesidad de una revisión exhaustiva de las condiciones de seguridad de los juegos mecánicos en el país. Las instituciones encargadas de la autorización y supervisión, como el Ministerio de Interior y Policía, el Ayuntamiento y el Cuerpo de Bomberos, están bajo escrutinio por su papel en la tragedia. La comunidad de Hato Mayor sigue conmocionada por la pérdida de Liangie y exige justicia y medidas para evitar futuros incidentes.




