Thomas Piketty, destacado economista francés, ha centrado su trabajo en la desigualdad del ingreso y la concentración de la riqueza. Su obra "El capital en el siglo XXI" ha reavivado el debate económico internacional sobre cómo las instituciones políticas, tributarias y sociales influyen en la distribución del ingreso. Piketty argumenta que la tasa de rendimiento del capital puede superar el crecimiento económico, favoreciendo la concentración de la riqueza.
El World Inequality Report 2026 revela que el 10% más rico del mundo recibe el 53% del ingreso global, mientras que el 50% más pobre obtiene solo el 8%. La inteligencia artificial y la automatización están transformando el mercado laboral, exponiendo a un 40% del empleo mundial a estos cambios. En América Latina, la informalidad laboral limita la capacidad de los trabajadores para aprovechar las nuevas tecnologías.
El desafío es equilibrar la redistribución, la inversión y la innovación para evitar que la tecnología profundice las desigualdades. La educación de calidad y las políticas fiscales progresivas son esenciales para democratizar los beneficios de la revolución tecnológica. La obra de Piketty sigue siendo relevante, destacando que la desigualdad es también una cuestión de cómo se distribuyen el capital y las oportunidades en la sociedad.




