Las autoridades japonesas informaron que el número de fallecidos por el terremoto de magnitud 7,1 en el sur del país ha aumentado a tres. Dos de las víctimas murieron tras el colapso de un centro comercial en Kashima, mientras que otra persona fue encontrada en una casa derrumbada en Yatsushiro. Además, más de 200 personas resultaron heridas, y al menos una decena sigue desaparecida tras la explosión en el centro comercial, posiblemente causada por una fuga de gas.
El terremoto, que ocurrió a las 16:27 hora local del martes, tuvo su epicentro a 10 kilómetros de profundidad en la prefectura de Kumamoto. La agencia meteorológica japonesa emitió una alerta por tsunami, y el sismo alcanzó el máximo nivel en la escala japonesa de temblores. Los daños materiales incluyen deformaciones en la autopista principal de Kyushu y daños en el castillo de Kumamoto.
El hospital Saiseikai Kumamoto ha reportado que 84 heridos están recibiendo atención médica, y una persona permanece inconsciente. El jefe de relaciones públicas del hospital, Yoshitaka Matsuoka, expresó preocupación por la falta de espacio debido al alto número de pacientes con lesiones graves.




