Un terremoto de magnitud 7,4 sacudió el suroccidente de Colombia, causando al menos 20 muertes y severos daños estructurales en el eje cafetero. En Pereira, el alcalde Mauricio Salazar confirmó la muerte de 18 personas, incluyendo tres en el aeropuerto Matecaña.

En Manizales, el alcalde Jorge Eduardo Rojas reportó dos fallecimientos y la destrucción de más de 12 edificios y 20 viviendas. La catedral de Manizales sufrió el colapso de una de sus torres, reflejando la magnitud del desastre.

El sismo tuvo su epicentro en San José del Palmar, Chocó, afectando también a ciudades como Armenia y extendiéndose a Ecuador y Panamá. En Cali, el alcalde Alejandro Éder informó sobre 20 estructuras colapsadas y solicitó ayuda de Bogotá y Medellín para el rescate.