Las enfermedades cardiovasculares siguen siendo la principal causa de muerte entre las mujeres, pero a menudo son subdiagnosticadas y subtratadas. La Dra. Gisselle Ramírez destacó la importancia de incluir el historial reproductivo en la evaluación del riesgo cardiovascular femenino. Factores como la menopausia precoz, el síndrome de ovario poliquístico y complicaciones durante el embarazo deben ser considerados en la evaluación médica.
Ramírez explicó que el riesgo cardiovascular en mujeres se construye desde edades tempranas y evoluciona a lo largo de la vida reproductiva. Eventos como la menarquia, el embarazo y la menopausia pueden influir en la salud del corazón años más tarde. Las mujeres con antecedentes de preeclampsia, hipertensión gestacional o diabetes gestacional tienen mayor riesgo de desarrollar enfermedades cardiovasculares.
La especialista también llamó la atención sobre la baja participación de mujeres en estudios científicos sobre enfermedades cardiovasculares. Esto limita la generación de evidencia específica para mujeres y contribuye a diferencias en diagnóstico y tratamiento. Ramírez recomendó a los profesionales de la salud incluir preguntas sobre antecedentes reproductivos en la consulta médica para reclasificar el riesgo cardiovascular.




