El índice de calor promedio en Santo Domingo podría alcanzar los 46.9 grados Celsius en 2035, lo que resultaría en más de 200 noches tropicales al año. Este fenómeno convertiría el estrés térmico nocturno en una condición permanente para la ciudad, según un análisis de investigadores de la UNPHU.

En los últimos 30 años, la temperatura máxima promedio de la capital ha aumentado 1.4 °C, mientras que la mínima nocturna ha subido 1.9 °C. Estos cambios han sido documentados por la Estación Central del INDOMET y el IDAC, reflejando un incremento significativo en las noches calurosas.

El estudio realizado por la doctora Gilkauris Rojas Cortorreal y el arquitecto Julio Peña destaca que en 1995, Santo Domingo registraba 26 noches con temperaturas superiores a 25 grados centígrados, cifra que aumentó a 167 en 2023. Este aumento se debe a la "firma de la isla de calor urbano", fenómeno que ocurre cuando las ciudades reemplazan áreas verdes por asfalto y concreto.

En 2023, Santo Domingo experimentó condiciones de peligro térmico durante el 89% del año, según el índice de calor, que combina temperatura y humedad. Este año fue el más extremo registrado, sin un solo día sin alerta térmica.