En un contexto global de tensiones geopolíticas y mercados financieros interconectados, los fondos de pensiones enfrentan riesgos crecientes. La reciente experiencia del Fondo E de Chile, que sufrió pérdidas significativas debido a un aumento abrupto de las tasas de interés globales, sirve como advertencia para la República Dominicana.
A diferencia de Chile, el sistema dominicano no cuenta con un mercado diversificado ni múltiples fondos para segmentar el riesgo. Las AFP dominicanas concentran sus inversiones en deuda del Estado y del Banco Central, lo que reduce la exposición a la volatilidad internacional pero aumenta la dependencia de la estabilidad fiscal y monetaria local.
La lección del caso chileno es que incluso los fondos conservadores pueden enfrentar pérdidas abruptas. Para la República Dominicana, el desafío es fortalecer el mercado de capitales y reconocer la creciente influencia de factores externos en la estabilidad de las pensiones. La prudencia regulatoria y la transparencia en la gestión de riesgos deben ser pilares del sistema previsional.




