Los campamentos de verano son una opción popular para la socialización y el aprendizaje de niños y adolescentes en Santo Domingo. Sin embargo, estos espacios también presentan riesgos para la salud debido a la posible propagación de enfermedades infecciosas.
El infectólogo Héctor Balcácer advierte que la convivencia de niños de diferentes lugares en un mismo entorno puede facilitar la transmisión de infecciones respiratorias, gastrointestinales y cutáneas. Durante el verano, estos riesgos aumentan con la llegada de familiares desde el extranjero o de otras provincias.
Balcácer enfatiza la importancia de la prevención, instando a las familias y organizadores de campamentos a colaborar para evitar contagios. Recomienda medidas como el lavado frecuente de manos, evitar compartir objetos personales y asegurar una adecuada manipulación de alimentos.
Además, sugiere mantener una vigilancia activa de síntomas en los niños y garantizar protocolos de limpieza y ventilación en las instalaciones. La transparencia en la gestión de posibles brotes es crucial para proteger la salud colectiva.




