La República Dominicana se encuentra entre los países latinoamericanos con mayor prevalencia de inseguridad alimentaria, afectando al 41.3% de su población. Aunque el país ha logrado avances significativos en la reducción de la subalimentación, alcanzando un nivel de "hambre cero", la inseguridad alimentaria moderada o grave sigue siendo un problema importante.

El informe de la FAO destaca que aproximadamente 1.9 millones de dominicanos sufren de inseguridad alimentaria grave. Además, se observa un aumento en la obesidad y en el costo de una dieta saludable, lo que agrava la situación nutricional en el país.

A pesar de estos desafíos, se han registrado mejoras en la lactancia materna exclusiva y una reducción en el retraso del crecimiento en niños menores de 5 años. Sin embargo, la prevalencia de anemia en mujeres en edad fértil ha aumentado ligeramente en los últimos años.