La Procuraduría Especializada contra el Delito de Trata de Personas y Tráfico Ilícito de Migrantes (PETT) ha identificado las principales estructuras criminales dedicadas a la trata de personas en República Dominicana. Estas organizaciones concentran sus operaciones en zonas turísticas como el Gran Santo Domingo, Santiago, Puerto Plata, San Pedro de Macorís, La Romana, Samaná y la zona fronteriza.
La titular de la PETT, Yoanna Bejarán, explicó que estas áreas registran un alto número de casos judicializados debido al enfoque del Ministerio Público en desarticular estas estructuras criminales. Bejarán destacó las intervenciones en puntos críticos como Sosúa, a través de la Operación Atlántico, que combina el uso de la fuerza pública con acciones de prevención en centros educativos.
El Ministerio Público también desarrolla estrategias en Boca Chica para fomentar la denuncia comunitaria y capacitar a miembros de la Policía Nacional. La procuradora de corte resaltó el trabajo de la Red de Asistencia Legal a Víctimas de Trata y el fortalecimiento de la atención integral para brindar protección y asistencia jurídica gratuita a las víctimas.
Las redes criminales han diversificado sus métodos hacia el cibercrimen y la explotación de menores en actividades delictivas. República Dominicana opera como país de origen, tránsito y destino de víctimas de trata, con estructuras criminales integradas por ciudadanos dominicanos, colombianos, venezolanos y haitianos.
Las organizaciones criminales utilizan plataformas digitales para captar víctimas mediante falsas ofertas de empleo y engaños sentimentales. Las autoridades han detectado la captación de menores cuyo material de explotación sexual es comercializado en el extranjero por redes de pedofilia.




