Más de 500,000 personas en Puerto Rico enfrentan un racionamiento de agua debido a los bajos niveles en el embalse Carraízo, que abastece a siete municipios. La sequía, la primera de esta magnitud desde 2015, ha llevado al Gobierno y a la Autoridad de Acueductos y Alcantarillados (AAA) a implementar un plan de ajuste que incluye turnos de 48 horas sin agua.
El fenómeno climático de El Niño ha intensificado la sequía, afectando al 80% del territorio de la isla. El Gobierno ha declarado el estado de emergencia para el uso del agua y advierte que las interrupciones podrían extenderse a otros municipios. Además, se han establecido 35 oasis en áreas afectadas para mitigar la situación.
La falta de agua también impacta a los hogares, comercios y escuelas, que podrían recurrir a clases virtuales. El embalse Carraízo muestra signos visibles de la sequía, como peces muertos en la orilla, y otros embalses están en observación para posibles ajustes.




