En la República Dominicana, el seguro de vehículos de motor es obligatorio según la Ley 63-17. Esta normativa exige que todos los propietarios de vehículos cuenten con una póliza de seguro vigente, y su incumplimiento puede resultar en la retención del vehículo por parte de la DIGESETT.

En caso de un accidente, es crucial garantizar la seguridad de los involucrados y, si hay heridos, solicitar asistencia de emergencia. La ley también obliga a los conductores a detenerse y proporcionar sus datos personales, información de su licencia y del seguro al afectado o a las autoridades.

Documentar la escena del accidente es esencial, incluyendo fotografías y datos de posibles testigos. Aunque el otro conductor no tenga seguro, se deben registrar sus datos personales y del vehículo. Si el conductor se niega a identificarse, es recomendable llamar a las autoridades.

La Ley 63-17 establece que el conductor y el propietario del vehículo son responsables solidarios por los daños causados, incluso si no tienen seguro. En caso de tener una póliza, el afectado debe notificar a su aseguradora y seguir el procedimiento del contrato.

Es importante no aceptar acuerdos verbales sin documentarlos por escrito. En situaciones de lesiones o desacuerdos, se aconseja buscar asesoría legal. El INTRANT ofrece orientación legal gratuita a través de su Unidad de Atención a Víctimas de Siniestros de Tránsito.