El presidente Luis Abinader ha respaldado las declaraciones del ministro de Deportes, Kelvin Cruz, tras los desórdenes ocurridos antes del partido de la Liga de Naciones de fútbol entre República Dominicana y Haití. Cruz anunció la prohibición de la participación de la selección haitiana en futuros juegos en el país, una postura que Abinader confirmó como la oficial del Gobierno.

El partido, que concluyó con una victoria de Haití por 4-1, estuvo marcado por incidentes previos en los que simpatizantes haitianos derribaron una puerta del estadio. Las declaraciones del Gobierno dominicano eliminan la posibilidad de que Haití juegue como local en República Dominicana, aunque no impiden que juegue como visitante.

El técnico de Haití, David Badía, señaló que la decisión sobre jugar en otro país corresponde a la Federación de Fútbol de Haití. Mientras tanto, la FIFA podría sancionar al jugador Wilson Isidor por declaraciones no deportivas tras el partido.