La posible explotación de tierras raras en la Sierra de Bahoruco ha generado preocupaciones sobre el impacto en la disponibilidad de agua, la protección de los ecosistemas y el desarrollo turístico de Pedernales. Luis Carvajal, coordinador de la Comisión Ambiental de la UASD, advierte sobre los riesgos ambientales y la necesidad de estudios concretos antes de avanzar con el proyecto.

Carvajal destaca que la demanda de agua para la minería podría competir con las necesidades de los proyectos turísticos y otras actividades económicas en la región. Además, alerta sobre los posibles efectos en los ecosistemas, ya que los impactos en las montañas podrían trasladarse rápidamente a las zonas costeras, afectando los corales y el entorno marino.

Desde el sector turístico, Aguie Lendor, vicepresidenta de Asonahores, considera que la minería puede coexistir con el turismo si se desarrolla bajo condiciones ambientales adecuadas. Lendor enfatiza la importancia de cumplir con los lineamientos y permisos correspondientes para que ambas actividades contribuyan a la economía de manera responsable.