En la comunidad de Carbonera, Montecristi, pescadores han comenzado a transformar el pez diablo en harina como respuesta a la reducción de especies comerciales. Este proyecto, impulsado por la Asociación de Pescadores de Laguna Saladilla con apoyo internacional, busca convertir una especie invasora en una fuente de ingresos. La harina producida se utiliza como suplemento para ganado y abono orgánico, y ha despertado el interés de empresarios para su uso en la crianza de cerdos.
El pez diablo, introducido inicialmente con fines ornamentales, ha proliferado en cuerpos de agua del país, afectando la pesca local. La iniciativa de los pescadores busca no solo mitigar el impacto ambiental, sino también crear una economía circular en la región. Aunque aún se están definiendo precios y estrategias de comercialización, el proyecto ha mostrado avances en la participación comunitaria y la percepción del pez como recurso económico.
El Consejo Dominicano de Pesca y Acuicultura (Codopesca) apoya el desarrollo de alternativas para el aprovechamiento del pez diablo, aunque advierte sobre la necesidad de superar la percepción negativa del consumidor. La comunidad espera que esta iniciativa compense la pérdida de ingresos por la disminución de especies de valor comercial y contribuya al equilibrio ecológico en la laguna.




