Pavel Durov, conocido como el "Mark Zuckerberg ruso", es el fundador de Telegram y VKontakte, la red social más grande de Rusia. Su éxito en el ámbito tecnológico lo ha convertido en un influyente empresario, con una fortuna personal estimada en 6.600 millones de dólares según Forbes. Sin embargo, las autoridades rusas han emitido una orden de arresto internacional en su contra, acusándolo de facilitar actividades terroristas a través de Telegram.

El servicio secreto ruso, FSB, sostiene que Telegram no ha eliminado canales utilizados por servicios secretos ucranianos para coordinar actos de sabotaje en Rusia. En respuesta, Durov ha acusado a las autoridades rusas de intentar restringir el acceso a Telegram en el país. Además, enfrenta problemas legales en Francia, donde fue detenido en 2024 por cargos de complicidad en delitos cometidos a través de su plataforma.

Durov, quien reside en Dubái, ha defendido la neutralidad de Telegram y su cumplimiento con las leyes de la UE. A pesar de las acusaciones, la aplicación sigue siendo una de las más utilizadas a nivel mundial, con más de 1.000 millones de usuarios activos mensuales. La plataforma es conocida por su protocolo de cifrado, que protege la privacidad de los mensajes entre usuarios.