Entre enero y agosto de 2026, se registraron 42,605 nacimientos en hospitales públicos dominicanos, de los cuales 56.57% fueron por cesárea. La ginecóloga Francisca Aquino destaca que, aunque la cesárea es una cirugía que puede salvar vidas, el parto vaginal es el proceso fisiológico esperado y generalmente implica una recuperación más rápida para la madre.

El parto vaginal evita riesgos asociados con la intervención quirúrgica, como infecciones y complicaciones anestésicas, y permite una recuperación más rápida. Sin embargo, no está exento de riesgos, como desgarros y hemorragias, que podrían requerir intervención médica.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) señala que la cesárea es vital cuando hay indicaciones médicas, pero advierte sobre los riesgos de su uso innecesario. En República Dominicana, la tasa de cesáreas en hospitales públicos supera el promedio regional y mundial, lo que subraya la importancia de evaluar cada caso individualmente.

La doctora Aquino enfatiza la necesidad de que las decisiones sobre el método de parto se basen en las condiciones específicas de cada embarazo y no en preferencias generalizadas. Recomienda a las futuras madres prepararse con ejercicios y educación para afrontar el parto con confianza.