El Parque Nacional Francisco Alberto Caamaño Deñó, ubicado en la provincia de Azua, abarca más de 500 kilómetros cuadrados de biodiversidad y patrimonio histórico. Este área protegida, establecida por el decreto 571-09 en 2009, conserva la única porción de la cordillera Central que toca el mar Caribe.

El parque es hogar de una rica variedad de flora, incluyendo más de 80 especies de plantas como el guayacán y la caoba, y fauna como la iguana rinoceronte y diversas aves. Además, alberga ruinas coloniales del ingenio Cepi-Cepi del siglo XVI y otras estructuras históricas.

A pesar de su recuperación, el parque enfrenta amenazas como la ocupación ilegal de terrenos y prácticas agrícolas no sostenibles. Las autoridades locales han intervenido en casos de ocupaciones en Palmar de Ocoa y continúan trabajando en la conservación del área.

El parque cuenta con un centro de recepción de visitantes que requiere reparaciones. Durante el año escolar, recibe grupos de estudiantes, adaptando los recorridos a sus edades para garantizar la seguridad en los senderos.