Las pandillas armadas en Haití han sido identificadas como responsables de una emboscada contra soldados salvadoreños en la zona de Santo, cerca de Puerto Príncipe. La Fuerza Armada de El Salvador confirmó que cuatro de sus aerotécnicos fueron atacados mientras regresaban a su campamento, y la intensidad de los combates ha dificultado su localización.

Estas bandas, que surgieron hace dos décadas, han proliferado en la capital y otras ciudades, reclutando a jóvenes desempleados para actividades criminales. Los grupos armados controlan actualmente tres departamentos del país, donde cometen secuestros, asesinatos y extorsiones con impunidad.

Entre los líderes más notorios se encuentran Jimmy Chérizier, alias Barbecue, y Johnson André, alias Izo, ambos buscados por las autoridades internacionales. Las pandillas obtienen financiamiento a través de secuestros, tráfico de armas y extorsiones, afectando gravemente la vida de los ciudadanos haitianos.

El Consejo de Seguridad de la ONU ha renovado las sanciones contra Haití, buscando frenar la violencia y estabilizar el país. Sin embargo, la situación sigue siendo crítica, con miles de víctimas y un clima de inseguridad que compromete la celebración de las elecciones previstas para diciembre.