Expertos en derechos humanos de Naciones Unidas han condenado las sanciones impuestas por Estados Unidos a Cuba, calificándolas como un intento de alterar el orden constitucional de un Estado soberano mediante amenazas y coacción. En un comunicado conjunto, instaron a la comunidad internacional y a la sociedad civil a actuar rápidamente para evitar que Cuba se convierta en una "Gaza silenciosa".

Las sanciones recientes afectan a las empresas energéticas, complicando la adquisición de combustible incluso por razones humanitarias, en un momento crítico para Cuba que ha experimentado su tercer gran apagón nacional. Los expertos resaltaron que sectores como la energía, el transporte y los servicios básicos están fallando, afectando desproporcionadamente a grupos vulnerables como mujeres, niños y personas mayores.

Los especialistas pidieron al Gobierno de Estados Unidos que cese sus amenazas y actos hostiles contra la soberanía cubana. Además, solicitaron al Consejo de Seguridad y a la Asamblea General de la ONU que aborden estas acciones como una cuestión de paz y seguridad internacional.