El brote de ébola en la República Democrática del Congo, con casi 5,000 infectados y más de 2,300 muertos, sigue sin estar bajo control, según Tedros Adhanom Ghebreyesus, director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS). La epidemia, que se ha propagado rápidamente desde la declaración de emergencia internacional en mayo, representa un alto riesgo de expansión tanto dentro del país como a nivel internacional.
La inseguridad y los movimientos de población en el este del país, epicentro del brote, están complicando los esfuerzos para contener la enfermedad. Tedros expresó su preocupación por las muertes que ocurren fuera de los centros de tratamiento, lo que indica cadenas de transmisión no identificadas.
El brote, el peor en la historia de la RDC y el segundo mayor desde que se conoce el virus, ha afectado ya a seis provincias. Aunque inicialmente se registraron casos en Uganda, la transmisión fue detenida allí, pero un caso reciente fue reportado en Francia.
La variante Bundibugyo del virus, responsable del brote actual, tiene una alta tasa de letalidad y carece de vacunas o tratamientos específicos. Sin embargo, dos vacunas están siendo probadas en humanos por primera vez. La OMS considera el riesgo de propagación del ébola "muy alto" en la RDC y "alto" en los países vecinos.




