La Policía Nacional informó que los cuerpos de Lucinda Emelinda Rodríguez Restituyo, de 68 años, y su hijo Óscar Gabriel Curiel Rodríguez, de 41, encontrados en un apartamento de la avenida Rómulo Betancourt, no presentan signos de violencia. El vocero policial, Diego Pesqueira, indicó que se trata de un informe preliminar y que el Instituto Nacional de Ciencias Forenses (Inacif) determinará la causa de los fallecimientos tras las autopsias. La familia de los fallecidos pensó inicialmente que ambos habían salido de la ciudad, mientras que los vecinos comenzaron a percibir un fuerte olor en el edificio, atribuido inicialmente a ratones muertos. Las autoridades han entrevistado a familiares, vecinos y comerciantes de la zona mientras esperan los resultados oficiales del Inacif para esclarecer las circunstancias de las muertes.