La edición 25 de los Juegos Centroamericanos y del Caribe se celebró con éxito en República Dominicana, dejando un importante legado en infraestructura deportiva. Con una inversión de aproximadamente 9 mil millones de pesos, el país mejoró sus instalaciones para albergar eventos de gran envergadura.
El Estadio Olímpico Félix Sánchez y la Arena Banreservas Profesor Virgilio Travieso Soto son ejemplos de las renovaciones realizadas, con estándares que permiten recibir competiciones de nivel mundial. Además, se modernizaron pabellones para voleibol, combate, esgrima, karate, gimnasia y halterofilia, así como el Centro Acuático Juan Pablo Duarte.
Los juegos también destacaron por ser un trampolín para jóvenes atletas que prometen ser futuros medallistas olímpicos. Entre ellos, Wilfrido de la Cruz en taekwondo, Javier Núñez y Jianna Amores en natación, Alicia Feliz en levantamiento de pesas, y Julianny De La Cruz y Ana Zamburek en tenis.
El presidente Luis Abinader instó a preservar estas instalaciones mediante la creación de voluntariados que aseguren el mantenimiento de la inversión realizada.




