Evony Duvergé Cedeño y Laura Michelle Cairo, estudiantes de Biotecnología en la Universidad Tecnológica de Santo Domingo (Intec), han creado Plaxa Dominicana, un proyecto innovador que busca transformar residuos agroindustriales en bioplástico biodegradable. Utilizando desechos como bagazo de caña y melaza, el proceso produce ácido láctico, base del PLA, un polímero natural para fabricar bioplásticos.

La provincia La Altagracia ha sido identificada como un punto estratégico para el desarrollo del proyecto, debido a su alta producción de caña de azúcar. El bioplástico propuesto podría degradarse en aproximadamente dos meses en condiciones controladas y en cerca de dos años en ambientes naturales, ofreciendo una alternativa sostenible a los plásticos convencionales.

Plaxa Dominicana ganó el primer lugar en la categoría "Idea Conceptual" del concurso República de Ideas, recibiendo un premio de 25,000 dólares. Los fondos se destinarán a investigación y desarrollo para estructurar un modelo de negocio escalable que permita sustituir los plásticos tradicionales por esta alternativa más ecológica.