Irán ha intensificado sus contactos diplomáticos con Arabia Saudí, Turquía y Pakistán, advirtiendo de una respuesta decisiva ante cualquier ataque estadounidense. Esto ocurre poco antes de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunciara la cancelación de bombardeos previstos contra Irán.

Medios estadounidenses informaron que el príncipe heredero saudí, Mohamed bin Salmán, expresó a Trump su preocupación por los ataques, temiendo represalias iraníes contra infraestructuras energéticas en la región. El diputado iraní Ebrahim Rezaei advirtió que la respuesta de Irán podría extenderse más allá del Golfo Pérsico.

El ministro iraní de Exteriores, Abás Araqchí, mantuvo conversaciones con líderes de Pakistán, Turquía y Arabia Saudí para evitar una escalada. Araqchí reiteró que Irán está preparado para defender su soberanía y responderá a cualquier acción hostil de Estados Unidos o Israel.

Finalmente, Trump decidió suspender la operación tras solicitudes de Irán y otros países de Oriente Medio, buscando un acuerdo que incluya la reapertura del estrecho de Ormuz y el fin de la amenaza nuclear iraní.