Irán ha lanzado ciberataques sin éxito contra infraestructuras de energía y telecomunicaciones en Estados Unidos en las últimas semanas. Estos intentos se suman a reportes previos de actividad cibernética maliciosa en redes de agua en varios estados del país, que el FBI investiga para determinar si son responsabilidad de hackers iraníes.
Los ciberataques se han dirigido a sistemas automatizados conectados a Internet, pero hasta ahora no han tenido éxito. Estas acciones reflejan la disposición de Teherán de ampliar sus represalias contra Washington más allá de Oriente Medio.
El presidente Donald Trump descartó la responsabilidad de Irán en ataques cibernéticos recientes, señalando que Teherán enfrenta problemas más graves. Sin embargo, el grupo APT Iran ha advertido sobre futuros ataques en sectores críticos de EE. UU., en respuesta a las acciones militares estadounidenses en la región.




