Los incendios forestales en las provincias de Madrid y Ávila han devastado alrededor de 25,000 hectáreas, forzando la evacuación de 73,000 personas. El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, ha anunciado que ambos incendios se gestionarán como uno solo para optimizar los esfuerzos de emergencia. La situación sigue siendo crítica debido a las condiciones atmosféricas adversas, con vientos cambiantes que dificultan el control del fuego.

El municipio de Cenicientos, donde se establecería el mando único, también fue evacuado, trasladándose a Navalcarnero. Hasta ahora, no se han reportado daños personales significativos, pero la prioridad sigue siendo garantizar evacuaciones seguras. España ha solicitado ayuda europea, recibiendo apoyo aéreo de Grecia, Italia y Portugal.

En lo que va del año, se han quemado 130,000 hectáreas en España, lo que ha llevado a Sánchez a insistir en la necesidad de un pacto de Estado contra la emergencia climática. Además de los incendios en Madrid y Ávila, otras regiones del país también enfrentan fuegos, aunque de menor intensidad.