El incendio en Burgohondo, Ávila, ha alcanzado las 50,000 hectáreas calcinadas, convirtiéndose en el mayor de la historia reciente de España. La vicepresidenta tercera y ministra para la Transición Ecológica, Sara Aagesen, informó que la situación sigue siendo compleja, aunque la evolución en el control de las llamas es positiva.

En total, los incendios en Ávila, Madrid y Toledo han arrasado 77,000 hectáreas. La situación en La Vall d’Uixò, Castellón, es crítica, con más de 4,300 hectáreas quemadas y 16,000 personas desalojadas.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, visitará la zona afectada y ha anunciado que el Consejo de Ministros declarará las áreas afectadas como zonas gravemente afectadas. La Unidad Militar de Emergencias mantiene 1,500 militares desplegados para combatir las llamas.

El humo de los incendios es visible desde el satélite Meteosat y afecta la calidad del aire en las provincias de Madrid, Toledo y Ávila. Las autoridades instan a seguir las recomendaciones sanitarias debido al empeoramiento de la calidad del aire.