Con el inicio del nuevo año escolar, las familias se preparan con uniformes y útiles escolares, pero también deben prestar atención a la salud visual de los estudiantes. Detectar a tiempo problemas visuales es crucial para mejorar el rendimiento académico de niños y adolescentes.
La doctora Ana Ramírez, especialista en Oftalmología Pediátrica, destaca que los problemas visuales pueden pasar desapercibidos porque los niños no siempre saben comunicar sus dificultades. Señales como acercarse demasiado a los libros o entrecerrar los ojos pueden indicar la necesidad de una evaluación oftalmológica.
Ramírez recomienda realizar una evaluación oftalmológica pediátrica al inicio del período escolar, especialmente si hay síntomas o antecedentes visuales. La detección temprana permite tomar medidas adecuadas en un momento crucial del desarrollo visual del niño.
Además de las evaluaciones, es importante fomentar hábitos que promuevan el bienestar visual, como una iluminación adecuada y pausas durante el uso de dispositivos electrónicos. La salud visual es parte del bienestar integral del estudiante y contribuye a un mejor desempeño escolar.




