Iberia ha decidido prolongar la suspensión de sus vuelos directos a La Habana hasta el 30 de junio de 2027. Esta medida refleja el deterioro de la conectividad aérea de Cuba, que enfrenta una crisis energética y falta de combustible de aviación. Aunque aerolíneas como Air Europa, Copa Airlines y American Airlines mantienen operaciones, la pérdida de grandes operadores internacionales afecta gravemente al turismo cubano.

La crisis ha obligado a las aerolíneas a realizar escalas técnicas en terceros países para repostar combustible. Air Europa, por ejemplo, realiza escalas en Punta Cana, mientras que Copa Airlines mantiene su conexión a través de Panamá. La falta de vuelos directos y la reducción de conexiones aéreas complican la recuperación del turismo en Cuba, que ya enfrenta una caída significativa en el número de visitantes.

La situación es particularmente crítica para el mercado canadiense, históricamente el principal emisor de turistas hacia Cuba. La suspensión de vuelos y la reducción de servicios han disminuido la llegada de viajeros, afectando la economía turística de la isla. La salida de Iberia, que comenzó a operar en Cuba en 1949, simboliza un retroceso en la conectividad aérea de la isla.