Haití se encuentra en una situación crítica debido a la violencia de las pandillas y el aplazamiento de las elecciones. El Consejo de Seguridad de la ONU examina la crisis, mientras que la fuerza internacional desplegada apenas alcanza el 28% del contingente autorizado. Entre julio y octubre, 1,123 personas murieron y 440 resultaron heridas, con un alto número de víctimas relacionadas con operaciones de seguridad.

La situación de los niños es preocupante, con un aumento en el reclutamiento por pandillas y denuncias de ejecuciones sumarias. El proceso electoral sufrió un revés con el aplazamiento de la campaña, sin una nueva fecha para las votaciones. La inseguridad y el desplazamiento de 1.5 millones de personas complican la organización electoral.

Un informe de la ONU revela vínculos entre grupos armados y actores políticos, lo que aumenta el riesgo de disputas territoriales. La respuesta internacional es insuficiente, con una fuerza de supresión de pandillas incompleta y un plan de asistencia humanitaria subfinanciado. Chatham House advierte que apresurar las elecciones sin condiciones adecuadas podría agravar la inestabilidad.