Los subsidios estatales al transporte y la electricidad en República Dominicana operan mediante diferentes mecanismos. En el transporte, el apoyo se canaliza a través de compensaciones en combustible para contener los costos del servicio. En el sector eléctrico, el Estado destina recursos a las distribuidoras y mantiene programas de ayuda para que hogares de escasos recursos puedan pagar parte de su factura.
El Gobierno proyecta destinar alrededor de RD$50,000 millones al subsidio de los combustibles al cierre de 2026, según el ministro de Industria, Comercio y Mipymes, Eduardo Sanz Lovatón. Este incremento responde al encarecimiento de los combustibles en los mercados internacionales y a las necesidades financieras del sector eléctrico.
El Programa de Subsidio al Transporte Público busca reducir los costos operativos de los transportistas mediante una compensación relacionada con el precio del gasoil regular. Los recursos no se entregan directamente en efectivo, sino que se canalizan mediante compensaciones en combustible a través de un agente de suministro.
En el sector eléctrico, el apoyo estatal se realiza mediante transferencias a las empresas distribuidoras Edenorte, Edesur y Edeeste. Estos recursos contribuyen a financiar las necesidades del sector y a cubrir parte de su déficit, sin constituir una ayuda directa a cada consumidor.
El Bono Luz es un subsidio social dirigido a hogares de escasos recursos para ayudarles a pagar el servicio eléctrico, cubriendo hasta 100 kilovatios-hora mensuales. La selección de beneficiarios se basa en evaluaciones socioeconómicas del Sistema Único de Beneficiarios (SIUBEN).




