La Fuerza de Supresión de Pandillas (GSF) ha advertido a las bandas armadas en Haití que sus actos de violencia no impedirán el cumplimiento de su mandato. Esta declaración se produce tras la desaparición de cuatro soldados salvadoreños emboscados hace ocho días cerca de Puerto Príncipe. La GSF reafirma su compromiso de apoyar la seguridad y estabilidad en Haití, continuando la presión sobre los grupos delictivos.
La Policía Nacional de Haití, en colaboración con la GSF, llevó a cabo una operación en el barrio de Bel-Air, resultando en la muerte de varios miembros de bandas armadas. Esta acción buscaba neutralizar un grupo implicado en secuestros en la capital. Mientras tanto, las Fuerzas Armadas de Haití realizaron pruebas para reclutar nuevos soldados, como parte de un proyecto para mejorar la seguridad en el país.
La GSF confirmó la recepción de restos humanos que podrían pertenecer a los soldados salvadoreños desaparecidos, aunque esta posibilidad fue desmentida por el presidente salvadoreño, Nayib Bukele. La ONG Red Haitiana de Periodistas contra la Corrupción instó a Bukele a actuar con prudencia, señalando un supuesto "acuerdo secreto" entre el primer ministro haitiano y líderes de bandas armadas.




