Francia se prepara para una nueva semana de movilizaciones sociales tras las manifestaciones pacíficas del sábado, luego de los disturbios del 17 de octubre. El gobierno francés se reunirá con representantes estudiantiles para abordar sus demandas, que incluyen la renovación de centros educativos y la eliminación de la plataforma Parcoursup.

El primer ministro, Sébastien Lecornu, se reunirá con líderes estudiantiles para discutir estas cuestiones, mientras que se esperan anuncios del ministro de Educación, Édouard Geffray, y el de Enseñanza Superior, Philippe Baptiste. Los "chalecos amarillos" han convocado caceroladas para el viernes en protesta contra las restricciones a las manifestaciones y toques de queda.

Además, los sindicatos han convocado una huelga para el 5 de noviembre, reclamando mejoras salariales y en los servicios públicos. Las movilizaciones continúan a pesar de las vacaciones escolares, con demandas de subidas salariales y mejoras en las pensiones.