El Fondo Monetario Internacional (FMI) ha advertido que el aumento sostenido de los precios de productos básicos, como alimentos y energía, ha sido más persistente de lo previsto. Esta situación ha sido impulsada por las guerras en Irán y Ucrania, así como por las disrupciones en las cadenas de suministro causadas por la pandemia del covid-19. El FMI señaló que los precios de los productos de primera necesidad continúan subiendo y se mantienen elevados, lo que afecta el poder adquisitivo de las personas.

El organismo internacional publicará próximamente una actualización de su Informe sobre Perspectivas de la Economía Mundial, que incluirá nuevas cifras sobre las previsiones de crecimiento e inflación globales. El FMI destacó que las consecuencias de los shocks de oferta se extienden más allá de unos pocos meses de inflación elevada, afectando de manera duradera la economía global.