Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro, se posiciona como el candidato más votado en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales de Brasil. Con una ventaja del 2% sobre el actual presidente Luiz Inácio Lula da Silva, Flávio busca llevar al Palacio de Planalto el proyecto político de su padre.

Su campaña se centra en la seguridad pública, la reducción del tamaño del Estado y una economía de orientación liberal, siguiendo el legado de Jair Bolsonaro. Entre sus propuestas destacan la reducción de la edad de responsabilidad penal, la creación de una tropa de élite en las fronteras y la castración química para violadores.

En el ámbito económico, Flávio propone recortar el Estado, eliminar ministerios, privatizar empresas públicas y reducir impuestos. Su política exterior prioriza el acercamiento a Estados Unidos, Israel y Argentina, buscando fortalecer la relación con el expresidente Donald Trump.

A pesar de su carrera política, Flávio ha enfrentado varias investigaciones judiciales, aunque todas han sido archivadas. Actualmente, está bajo investigación por la financiación de una película sobre su padre, enfrentando acusaciones de lavado de dinero y corrupción, las cuales niega rotundamente.