El senador brasileño Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro, comenzó su campaña para las elecciones presidenciales de octubre con fuertes críticas hacia el actual presidente Luiz Inácio Lula da Silva. Durante un acto en la playa de Copacabana, en Río de Janeiro, Flávio prometió tratar a los narcotraficantes como 'terroristas' y acusó a Lula de endeudar a los brasileños y descuidar la lucha contra el crimen organizado.

Flávio Bolsonaro se posicionó como el candidato que enfrentará el sistema político de Brasilia y prometió reducir impuestos y burocracia si gana los comicios. Además, defendió el legado de su padre, Jair Bolsonaro, actualmente inhabilitado y en prisión domiciliaria, asegurando que fue un defensor de la democracia.

Según un sondeo reciente, Flávio parte con una ligera desventaja frente a Lula, aunque en una posible segunda vuelta ambos candidatos aparecen empatados técnicamente. El senador estuvo acompañado por su candidato a vicepresidente, Alfredo Gaspar, y otros correligionarios que reivindicaron el legado del gobierno de Jair Bolsonaro.