Residentes de Dajabón denuncian que llevan meses sufriendo un suministro irregular de agua potable, lo que les obliga a almacenar el líquido, comprarlo o esperar durante la madrugada para recibir el servicio. En el Barrio Militar, el agua debería llegar tres veces por semana, pero desde el lunes pasado no se ha restablecido el suministro. Cuando el servicio se reanuda, la presión es tan baja que solo algunas viviendas reciben agua.
Los afectados, como María Gómez y Maribel Morel, expresan su frustración por tener que permanecer despiertos esperando un servicio que muchas veces no llega. La falta de agua impide a las familias realizar tareas básicas como cocinar, lavar o bañarse. Los residentes exigen al Instituto Nacional de Aguas Potables y Alcantarillados (Inapa) que investigue y solucione el problema, además de establecer un calendario confiable de distribución y enviar camiones cisterna a las áreas más afectadas.
Los comunitarios insisten en que el agua es una necesidad básica y esperan que sus demandas no queden sin respuesta. Mientras tanto, en Dajabón, las cubetas siguen vacías y las noches se convierten en una espera interminable por un servicio esencial.




