La salud intestinal podría tener un papel crucial en la memoria y el envejecimiento cerebral, según un estudio realizado en la República Dominicana. Investigadores de la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra (PUCMM) analizaron la microbiota intestinal de 88 adultos mayores, incluyendo personas con Alzheimer y deterioro cognitivo leve.

El estudio encontró diferencias en microorganismos específicos asociados con el deterioro cognitivo, sugiriendo una conexión entre el intestino y el cerebro. Además, se observó que ciertos hábitos alimentarios influyen en la microbiota, destacando el impacto positivo de alimentos como mango y lechuga, y el negativo de productos ultraprocesados como la longaniza.

Aunque no se identificó una bacteria responsable del Alzheimer, los hallazgos podrían ayudar a identificar personas en riesgo y desarrollar nuevas estrategias preventivas. El estudio, liderado por el geriatra Martín Medrano, fue publicado en la revista Dementia & Neuropsychologia y representa un avance significativo en la investigación regional sobre el Alzheimer.