La velocista Estrella De Aza se destacó en los Juegos Centroamericanos y del Caribe, celebrados en Santo Domingo, al ganar dos medallas de oro en las pruebas de relevos 4x100 y 4x400. Para alcanzar este logro, De Aza tomó la decisión de vender su vehículo con el fin de financiar su preparación y participación en la competencia.
El sacrificio personal de la atleta incluyó cubrir los costos de sus vuelos y hospedaje, ya que no contaba con el apoyo esperado. A pesar de las dificultades, De Aza confió en su capacidad para triunfar, respaldada por su entrenador José Rubio y el apoyo incondicional de su madre.
La Federación Dominicana de Asociaciones de Atletismo, presidida por Alexis Peguero, tiene la política de reembolsar los gastos invertidos por los atletas, aunque en el caso de De Aza, esto aún no ha ocurrido. Su historia resalta el compromiso y la dedicación de los deportistas que, a menudo, deben invertir de sus propios recursos para alcanzar sus metas.




