El Gobierno de Estados Unidos ha implementado un programa piloto que impone fianzas de hasta 20,000 dólares a solicitantes de visados B-1/B-2 para turismo y negocios. Esta medida afecta principalmente a nacionales de unos 50 países, en su mayoría africanos, y busca reducir la inmigración. Los funcionarios consulares decidirán el monto de la fianza, que podría ser de 10,000, 15,000 o 20,000 dólares, y el dinero será devuelto al concluir la estancia en EE. UU.