El especialista en procesos migratorios Nahaman Almonte advierte sobre los riesgos de renunciar a la residencia permanente en Estados Unidos para solicitar una visa de paseo. Almonte explica que la residencia ofrece mayores beneficios que una visa de visitante, y recomienda a los residentes organizar sus viajes para evitar ausencias prolongadas que puedan afectar su estatus migratorio.
El abogado aclara que no se pierde automáticamente la residencia por estar más de seis meses fuera de EE.UU., aunque las ausencias prolongadas pueden tener consecuencias. Además, entregar la residencia para solicitar una visa de paseo no garantiza su aprobación, ya que el solicitante debe demostrar vínculos suficientes con su país de origen y que su viaje será temporal.
Almonte enfatiza que el objetivo de quien obtiene una residencia permanente debería ser conservarla y buscar la ciudadanía cuando sea posible. Las ausencias prolongadas que reflejen una vida establecida fuera de EE.UU. pueden generar problemas con el estatus migratorio.




