España, junto a otros 28 países, ha firmado una declaración conjunta condenando los ataques violentos perpetrados por Irán. Estos ataques incluyen conspiraciones con fines letales, incendios provocados, sabotajes, ciberataques y otras actividades híbridas contra naciones y socios. La declaración, remitida por Exteriores, está respaldada por países como Australia, Canadá, Francia, Alemania, Reino Unido y Estados Unidos, entre otros.
Los firmantes apoyan la conclusión del Reino Unido que atribuye a Irán la responsabilidad del incidente en la base aérea RAF Fairford el 27 de septiembre. Este suceso evidencia la intención de la Guardia Revolucionaria Islámica de extender sus actividades hostiles más allá de sus fronteras. La declaración también menciona una reciente campaña de ataques en Europa dirigida contra comunidades judías, periodistas iraníes e intereses estadounidenses.
El comunicado enfatiza que cualquier intento de Irán de amenazar o coaccionar a personas en sus territorios es inaceptable. Los países firmantes reafirman su compromiso con la salvaguarda de su soberanía y el fortalecimiento de la coordinación internacional.




