El enviado especial de la ONU para la Seguridad Vial, Jean Todt, ha calificado el tránsito en República Dominicana como un grave problema de salud pública, describiéndolo como "un desastre". Todt destacó que el país tiene una de las tasas más altas de muertes por siniestros viales, con aproximadamente 3,000 fallecimientos anuales.

Durante un evento en Santo Domingo, Todt explicó que la tasa de mortalidad por accidentes de tránsito en el país es de 27 por cada 100,000 habitantes, muy superior al promedio europeo. Afirmó que las cifras oficiales y las de la OMS coinciden, lo que indica que las autoridades dominicanas reconocen la magnitud del problema.

Todt subrayó la importancia de medidas como el uso obligatorio del cinturón de seguridad y cascos certificados para motociclistas. Propuso que las nuevas motocicletas se vendan con cascos homologados, lo que podría marcar una "revolución" en la seguridad vial del país.

El enviado de la ONU también está en el país para apoyar las acciones de seguridad vial de cara a los Juegos Centroamericanos y del Caribe Santo Domingo 2026. Hizo un llamado a la colaboración entre el gobierno, el sector privado y la sociedad civil para reducir las muertes en las carreteras.