El tifón Dolphin ha causado la evacuación de al menos 1,6 millones de personas en el este de China, con precipitaciones en Shanghái no vistas en 150 años. El fenómeno tocó tierra en la provincia de Zhejiang con vientos de hasta 151 kilómetros por hora, debilitándose posteriormente a tormenta tropical.

El Gobierno chino ha activado mecanismos de emergencia para el rescate y asistencia en las áreas afectadas, enviando equipos para verificar daños y garantizar suministros básicos. Las ciudades de Wenzhou y Taizhou, en Zhejiang, han registrado más de 1,2 millones de evacuaciones preventivas.

Las autoridades han mantenido una alerta naranja por lluvias intensas, mientras se suspenden actividades laborales y educativas en las zonas costeras. Antes de llegar a China, Dolphin afectó las islas Ryukyu en Japón, causando heridos leves y cancelaciones de vuelos.