En la República Dominicana, muchas familias enfrentan dificultades económicas debido a los altos costos de los medicamentos y tratamientos médicos. A menudo, estas familias recurren a la solidaridad de la comunidad para cubrir gastos que exceden sus ingresos.

Las ayudas individuales se han convertido en una práctica común, pero no abordan el problema subyacente de la falta de acceso a servicios de salud asequibles. Además, muchas personas se ven obligadas a endeudarse con bancos o prestamistas con tasas de interés elevadas para cubrir sus necesidades médicas.

Incluso con seguro médico, los límites de cobertura y el enfoque de las aseguradoras en la rentabilidad obligan a las familias a buscar crédito. Esta situación resalta la necesidad de reformar el sistema económico que perpetúa la dependencia de la ayuda externa y la deuda para enfrentar problemas de salud.